jueves, 16 de marzo de 2023

Aprendemos

Últimamente he aprendido tantas cosas…

...comprendí, por ejemplo, que hasta lo excelente es perfectible y tiene espacio para mejorar, aunque sintamos que hayamos dado lo mejor…

...alcancé a entender que a veces deseamos volver desesperadamente al pasado para recuperar lo que hemos dejado ir o para cambiar momentos o actos que quizás hubieran hecho que todo fuera diferente hoy…

...pero también entendí que somos lo que somos, precisamente por todo lo que hemos decidido, por las renuncias, por los cambios, por los abandonos, por las rupturas y quiebres que tuvieron lugar en nuestras vidas…

...aprendí que estar solo es bello y muchas veces, absolutamente necesario para aquietar la mente y el corazón, para analizarnos, perdonarnos, abrazarnos, mimarnos y ponernos en perspectiva...

…aprendí que cierta dosis de egoísmo no está tan mal después de todo…al fin y al cabo, todo comienza en nosotros…pensar en lo que realmente queremos…en que mucho de lo que hacemos no debería guardar relación con los demás y sus expectativas acerca de nosotros, sino con nuestra propia felicidad y nuestros propios sueños…ya que después de ordenar la casa por dentro, todo comenzará a iluminarse por fuera…

..asimilé la idea de que, pese a todos los matices, desarticulaciones o disfuncionalidades que pueda tener un hogar, la familia es nuestro mejor equipo, sin importar el rol que cada uno juega en él...

…entendí que mucho de lo que más critico y detesto tiene un poco de mí y que quizás esas cosas o situaciones son un espejo que me invitan a mirar hacia dentro, un poco más profundo…

…acepté que, en muchas ocasiones, de quienes más aprendí, fue de quienes menos esperé, de quienes más me hicieron sufrir, o simplemente de quienes subestimé su capacidad para enseñarme algo…

…aprendí que es lindo relajarse, permitirse, liberarse, despreocuparse, arriesgarse, alocarse, desestructurarse, romper nuestras propias normas y reglas…pero luego volver al equilibrio en el que reposan nuestra esencia, nuestros valores, nuestros principios, nuestras raíces y nuestra identidad…

…comprendí que hagas lo que hagas…lo importante es que seas tú mismo…nada reemplaza la autenticidad y transparencia de tu ser…además, eso se siente, se percibe, se respira…

...entendí que creer en los milagros, en la magia, en los cuentos, en el romanticismo, en las historias de amor, puede convertir un sueño en realidad…porque las cosas, antes de que sucedan, hay que soñarlas…

…aprendí que tengas la concepción que tengas de un Ser Superior, la fe en ese Ser es el motor de nuestras vidas, el aceite que lubrica los engranajes del alma y todo lo que escapa a las ciencias, se explica con el amor a Dios…más que explicarse…se siente….

…entendí que nuestras diferencias con los demás deben ser motivos de complemento y no de luchas porque justamente el ser diferentes es lo que nos hace únicos…lo que amamos en los demás es exactamente ese algo diferente que tiene el otro y que no se encuentra en nosotros…

Y lo que más me ha costado…1) aprendí a desaprender lo que ya no sumaba ni agregaba valor a mi vida, 2) aprendí a reaprender y reciclar aquello que por alguna razón descontinué en mi vida, pero que hoy puede servir nuevamente, en otro contexto y en otro momento…y 3) aprendí el proceso de seguir aprendiendo…



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